Mostrando entradas con la etiqueta búsqueda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta búsqueda. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de mayo de 2013

Recuperando la libertad




Después de tres años de un padecimiento cotidiano, Luca recibe una noticia que le renueva la esperanza: el juez que lo condenó a prisión le otorga la posibilidad de comenzar con las salidas transitorias. Los días de momentánea libertad se convierten en el oxígeno que necesita para recuperar lo que más le importa en la vida: su hijo.
Valentino a duras penas emitía sonidos y permanecía encerrado en un mutismo lacerante. Era una criatura preciosa que sin embargo vivía con la mirada perdida y el espanto dibujado en la cara. Luca  desesperaba y esa misma ansiedad conspiraba contra la posible recuperación del chico.  Atormentado, requirió los servicios de una fonoaudióloga que lo fue guiando para procurar rescatarlo de su aislamiento y recobrar el habla.
Una tarde, mientras preparaba la merienda, una idea se instaló en su mente. Reconstruyendo la escena del crimen de Claudia concluyó que el asesino de su mujer posiblemente podía tener un vínculo con la familia. Quizás si estimulaba la imaginación y apelaba al sentido común podría obtener alguna respuesta que lo aproximara a la verdad. A partir de ese día, cada vez que compartía con su hijo los fines de semana, se sentaba en la sala y juntos elaboraban un enorme collage compuesto por fotografías personales.
Decenas de emociones se arremolinaban dentro de su alma. Pasaba de la ternura al desconsuelo en pocos segundos y se le estrujaba el corazón al ver el final que había tenido su historia de amor con Claudia. Un desenlace abrupto, feroz, trágico.
Como una película animada, las fotos evocaban momentos de un pasado que nunca iba a regresar. Valentino con la boca manchada de chocolate, Claudia dormida en el sofá aferrada a un libro que no lograba reconocer, él mismo disfrazado de pirata en el jardín de infantes, retratos antiguos de sus padres; y de pronto en medio de aquel universo entrañable, el fantasma de una presencia inesperada y amarga. Un personaje que no tenía cabida en la nueva historia que habían emprendido con su mujer y su hijo.
Entonces sucedió lo impensado, algo por lo que había luchado los últimos meses y nunca había logrado. Valentino le sujetó el brazo con desesperación y su pequeño cuerpo, que en apariencia estaba paralizado, comenzó a temblar como las ramas de un árbol desprovisto de hojas.
Las pupilas dilatadas de su hijo permanecían inmóviles y observaban, con un gesto inconfundible de espanto, la fotografía que no debía estar en aquel lugar. Luca sintió que la sangre corría por sus venas a una velocidad inusitada y que los latidos se incrementaban hasta hacerle doler el pecho. Abrazó al pequeño y cerró los ojos, se negaba a volver a ver aquella lóbrega estampa.
Sobre la alfombra y como una siniestra paradoja, la imagen de Ignacio lo observaba desde una fotografía en blanco y negro.

                                                          Bee Borjas

viernes, 10 de mayo de 2013

Las primeras hipótesis





El hielo permanecía inmutable ante el paso de la bebida que no lograba durar más de un giro irregular impulsado por el pulso tembloroso de Luca. El contenido de la botella llegaba a su fin y el estado consciente también.  Se entremezclaban imágenes y situaciones, ideas y elucubraciones detrás de la búsqueda obsesiva de una respuesta, un culpable. 
De pronto se habrían las enormes puertas de la iglesia y aparecía, resplandeciente luciendo su vestido de novia de la mano de su padre ¿su padre…? ¡Pero si estaba muerto…!!!!! 
Hubiera querido seguir soñando, pero no; esa máquina mezcla de odio rencor y desesperanza no se detenía.  Un fuerte rayo de luz lo había sacudido sacándolo de ese letargo en que lo había sumido el alcohol, precisaba quitarse esa terrible resaca.  Recurriría a algunas tazas de café negro y aspirinas.
Había aparecido en su mente Demian, el ex novio de Claudia, ese que la engañara cruelmente; el que le había hecho descreer en el amor.  Debería investigarlo, saber si había formado pareja… Pero no, ¿qué rencor o motivo podría tener él para con Claudia…?
Prostitución, drogas, tráfico de órganos, mafias policiales, secuestro de niños y mujeres.  ¿Por donde empezar?
Estaba convencido de haber protegido adecuadamente a Claudia en el caso de prostitución. En definitiva solo tuvo contacto con  “La Turca” con la que se había relacionado bien. En el de tráfico de órganos  habían llegado sólo hasta la primer célula.  No creía que el médico y la enfermera tuvieran la suficiente capacidad de acción como para averiguar su identidad y poder ubicarlos.  ¿Pero y si le habían pasado los datos a la organización y esta decidió cobrarse la desarticulación del “negocio”…?  Era una posibilidad.
También estaban los casos en los que pudiera haber estado vinculado Franchini.  Allí el espectro se ampliaba demasiado: a toda la actividad profesional y personal del Comisario cuya vida había transcurrido por el camino criminal y mafioso.
¿Y Hernán…? No necesariamente él, ¿pero y todos los que estaban involucrados en sus actividades, los que se vieron afectados por su encarcelamiento en el que había colaborado activamente su hermana? Allí también la situación se ampliaba tanto que era prácticamente imposible establecer una línea de investigación…
No importa, debe seguir trabajando, los tiempos se acortan, va camino a su juzgamiento y sabe que, desde la prisión que se aproxima, será muy poco lo que podrá hacer…
No puede pensar, precisa algo; la botella está vacía… Sale a comprar otra convencido que el mareo de la embriaguez lo ayudará a pensar sin condicionamientos…

                                                               Peregrino